Un muerto y, a su alrededor, los vivos que intentan entender qué significa estar vivos. Con humor, poesía y absurdo, Tute propone una mirada diferente sobre el tema más universal y perturbador: la muerte como espejo, como escena, como ensayo. Una historia tan íntima como colectiva, tan delirante como posible.
Lejos de los lugares comunes y con la lucidez que caracteriza a su autor, la narración se desliza por las fisuras de lo cotidiano con un cinismo virtuoso, entre el delirio y la razón, desafiando mandatos sociales, afectivos y espirituales. Ensayo para mi muerte se aleja del formato clásico de la historieta y, sin perder nunca el pulso del humor, se adentra en una forma narrativa más libre, cercana al ensayo visual y teatral.